domingo, marzo 17, 2013

Proeza de Formar. Por Yair Osvaldo Medina García


La blancura viste nuestro pecho,
Reflejando la paz del alma,
De un espíritu que fuerza carga
Y que con su luz crea destellos.

Destellos que ciegan la injusticia
Que iluminan el rincón de la ignorancia
Que le da vida al árbol de la grandeza
Mil y un cosas que son actos de proeza.

De una vida dura y llena de labor
De cansancio extremo y quizá desesperación
Y de un futuro incierto y de lucha con fervor
Así yo veo la docencia y necesita dedicación.

El acto diario de enseñar al niño
De jugar con él y de ensuciarse
Tenerlo consigo a lo largo del año
Premiando sus risas y su aprendizaje.

Por ello creo que no es de temer
Y mucho menos de dejarse vencer
Porque ser docente es complicado
Y quizá más, el ser formado.

Sin importar lo doloroso que sea
Y de lo lejos que de mi hogar esté
Esta idea conmigo siempre llevaré
Y aunque dé tropiezos, me levantaré.