viernes, septiembre 20, 2013

México, Creo en ti

México ¡creo en ti! Pero no en tu sistema y proceso de elecciones en el que no cuadran los votos con el numero de boletas.

México ¡creo en ti! Pero no en tu presidente que se mueve tras el orden de las sombras de tiranos del pasado, en el presidente que no para de cometer errores y se esfuerza demasiado en vender la patria, que dice apoyar a los pobres pero que le preocupa más adquirir un avión privado de un precio de 7 mil millones de pesos que combatir la pobreza.

México ¡creo en ti! Pero no en tus diputados que ganan a la quincena más que un campesino en un año, en esos diputados que en su trabajo han aprendido a levantar la mano para aceptar cambios a la ley mientras duermen. Diputados que aceptan reformas sin conocerlas.

México ¡creo en ti! Pero no en tu reforma educativa, en la que eliminas la gratituidad y laicidad de las instituciones, esa misma en la que golpeas sin compasión y arrebato a los maestros que con instalaciones raquíticas, escaso material didáctico y libros educativos con errores pretendes que eleven el nivel educativo pero a causa de tus fatales fallas administrativas terminas culpándolos sin apreciar que en esas condiciones ellos ponen todos sus esfuerzos para mejorar el futuro de México.

domingo, septiembre 15, 2013

Hoy es 15 de Septiembre


Ya sabemos que al gobierno no le interesa en lo más mínimo el pueblo, y ¿aún así van a asistir al Grito?, ¿aún así van a llenarles las plazas a sus gobernantes?, ¿aún así van a premiarlos?, ¿qué van a festejar?

A pesar de quitarnos lo poco que tenemos para ellos enriquecerse aún más; de vender, de privatizar el patrimonio mexicano; de poner en práctica reformas que ni ellos mismos han leído, que ni siquiera están terminadas, que ni siquiera se adecúan a nuestro contexto, porque precisamente el contexto mexicano es muy diverso, y quieren aplicar leyes y reformas extranjeras; de "limpiar" sus plazas desalojando violentamente a estudiantes, maestros y civiles. ¿Qué esperamos? ¿qué más queremos, que nos saquen de nuestras casas?
No dejemos solos a nuestros maestros y estudiantes en esta lucha que es de todos y por todos.

No está mal celebrar el orgullo de ser mexicanos y pertenecer a un territorio con tanta diversidad natural, social, y cultural; es de hecho, algo mágico el asunto este de ser mexicano, y al decir Mexicano, me refiero al individuo que libre y valientemente es capaz de defender lo que le pertenece valiéndose de cualquier medio, sin importar las consecuencias, me refiero, al hombre y a la mujer que pelean por proteger a sus hijos, hablo de la persona que tiene el valor de manifestar su inconformidad y protestar por sus derechos y los de su gente.

Ser mexicano es poseer esa actitud, el coraje, la fuerza y el orgullo necesarios para vivir a pesar de toda autoridad, de todo gobierno traicionero y autoritario, a pesar de toda influencia extranjera que quiera invadir nuestro territorio, nuestras costumbres, nuestros ideales; apoderarse de nuestro espíritu.

Pues bien, todos tenemos derecho a celebrar lo que queramos, pero realmente no sería justo apoyar a quienes sólo nos atacan, nos roban, nos desconocen, nos agreden, no es justo llenar las plazas a los gobernantes para dar el "Grito", preferible es, estar al lado de tu familia, en cualquier lugar, sin contribuir a intereses políticos... No asistas al evento de grito de la independencia, no asistas a eventos del gobierno, apaga la televisión, lee... No hay nada que celebrar con el gobierno.

México está herido, mas no vencido, seguimos en pie de lucha. ¡Viva México Cabrones!

Carta a México

Adorado México:

Soy extranjera y llevo casi casi 12 años viviendo en ti. Durante todo este tiempo, al menos un par de veces a la semana, escucho preguntas como “¿De dónde eres? ¿Por qué llegaste a México? ¿Te gusta vivir aquí?”. Mi novio –mexicano– dice que no entiende cómo no me aburro de responderlas. Supongo que tiene que ver con que acepto que mi acento extraño –que creo nunca se me quitará– llama la atención y causa curiosidad. Cabe mencionar que cuando trato de imitar tu acento fracaso tristemente. Lo mejor que he conseguido es que un taxista me pregunte si soy de la costa. Muy mal.

Pero bueno, si fueras una persona y nos conociéramos, seguramente preguntarías eso mismo, así que te las respondo:

1. Soy de Chile.
2. Llegué porque mi ex, chileno, vino a vivir acá y yo con él. Terminamos pero me quedé.
3. Amo vivir en en ti.

Leo la respuesta 3 y por real que la siento, me parece curiosa mi vehemencia. No me entiendas mal, no es que lo dude, realmente te amo, pero es tan difícil entenderte. Ojalá no te ofendas con lo que te voy a decir, pero eres muy incongruente. Te indignas porque un pobre tipo no los lleva al Mundial de futbol (como si la crisis en ese deporte fuera sólo su culpa) pero que acepta sin chistar a un gobierno que propone una reforma de impuestos que jode directamente a la apenas pujante clase media, beneficia en nada a los pobres y no toca a los ricos. Te enojas por las marchas y el tráfico que causan sin informarte de las causas detrás de ellas y olvidar –otra vez– que los medios manipulan toda la información que llega a nosotros (NOTICIA: los maestros no son unos huevones ignorantes que no quieren ser evaluados, de verdad trabajan en las peores condiciones y la reforma aprobada sólo los perjudica más). Y eso que estoy hablando sólo de lo que ha ocurrido esta semana.

Qué te digo, lo siento, pero eres un país lleno de incoherencias, que dices sentirte orgulloso de tus raíces indígenas pero usas la palabra “indio” como un insulto y menosprecias a quienes vienen de esos pueblos (olvidando que casi todo latinoamericano tiene algo de sangre autóctona). Que celebra el día de la Madre como ningún otro país pero que eres tremendamente machista, llegando a la misoginia, con índices terribles de feminicidios. Donde la pobreza está dolorosamente presente cada minuto, en cada esquina, pero al mismo tiempo albergas al hombre más rico del mundo. En fin, podría seguir con varias cosas más, pero no se trata de eso.

¿Por qué te quiero entonces? Uy, esa lista es más larga. Adoro tu comida, a tu gente amable (sí, algunos incrédulos se reirán, pero los mexicanos son muy amables), tus colores, tu capacidad de convertir cualquier cosa en una fiesta, cómo no te tomas nada muy en serio (la parte buena de eso, al menos), tus paisajes, tu vitalidad. Te admiro como cultura rica, milenaria, compleja, llena de matices. Adoro recorrerte, conocer tus lugares, hacerlos míos. Pero, a riesgo de sonar egoísta, lo que más amo de ti es lo que has hecho de mí, lo que me has dado. No, no me voy a extender sobre el tema –no queremos convertir esto en un blog de autoayuda ni en foro de psicología popular–, pero como dijo un amigo de mi hermana que es finlandés (creo) pero que ha vivido en muchos países, lo bueno de vivir en un país que no es el tuyo es que te ayuda a liberarte de la nociones que te impone tu propio medio para descubrir quién eres en verdad. O algo así. Pero la cosa es que te ayuda a conocerte mejor. Y tú has sido infinitamente generoso conmigo, me has regalado oportunidades increíbles, de todo tipo, me has hecho feliz, más consciente de mí, más presente. Sí, bueno, yo también le he echado ganitas –qué tal, aplicando términos locales–, pero vaya que me has ayudado. Perdóname, soy una sentimental y no puedo evitar tanta cursilería.

¿Cómo continúa esto? Debo serte honesta, no tengo idea de cuánto tiempo siga contigo, quizá poco, quizá me quede para siempre. Ya asumí que hay una sensación de transitoriedad inevitable cuando eres extranjero, porque aunque viva toda mi vida acá, me nacionalice y tenga hijos mexicanos, entre el acento y tanto más que me hace diferente a tu gente, siempre seré “la chilena”. Como sea, es triste verte así, tan difícil, tan enfermo, y no puedo fingir ceguera frente a tus problemas. ¿Qué me queda? Mientras esté contigo, tratar de ayudarte, en lo que pueda, como pueda.

Leo lo que escribí… no era la idea esta entrada fuera tan personal, pero otra cosa que he aprendido contigo, es que no se puede saber con certeza cómo van a terminar las cosas y es mejor aceptar eso. En fin, ya me despido. Me gustaría decirte “Feliz cumpleaños de independencia” pero no puedo. Espero lo entiendas, esto no se siente muy feliz y no respondo bien a la formalidad sólo por cumplir. Pero en lugar de eso, te doy las gracias, profundas, honestas y llenas de amor.

jueves, septiembre 12, 2013

HIMNO VERACRUZANO DE LUCHA

VERACRUZ LOS MAESTROS TE LLEVAN
A MARCHAR Y LUCHAR POR TU BIEN,
NO HAY GOBIERNO TAN GRANDE QUE PUEDA,
QUITARNOS UN NUEVO AMANECER

TUS ESCUELAS SE UNEN FRATERNAS,
SOMOS MILES QUE ALZAMOS LA VOZ,
TODOS JUNTOS UNAMOS LAS FUERZAS,
NUESTRO ESTADO YA SE REBELÓ

CORO:
VERACRUZ, VERACRUZ,
NO PERMITAS MANCILLEN TU ORGULLO,
VERACRUZ, ES VERDAD,
QUE TU PUEBLO YA SE DESPERTÓ
(SE REPITE)

VERACRUZ ES UN PUEBLO ORGULLOSO,
SOLIDARIO QUE SE UNIÓ POR FIN,
NUESTRO ESTADO DESPIERTA GLORIOSO
Y EN LA LUCHA DEBEMOS SEGUIR

VERACRUZ YA NO ESTÁ TEMEROSO,
Y PELEAMOS CON JUSTA RAZÓN;
HAY QUE DAR MIL PASOS ADELANTE
PARA ATRÁS NO TENEMOS OPCIÓN

CORO:
VERACRUZ, VERACRUZ,
NO PERMITAS MANCILLEN TU ORGULLO
VERACRUZ, ES VERDAD,
QUE TU PUEBLO YA SE DESPERTÓ
(SE REPITE)

domingo, septiembre 08, 2013

Movimientos Estudiantil y Magisterial 2013

Lo mejor de todo esto, es la unión que se está forjando, me parece profundamente conmovedor, me hartan las divisiones, aborresco las separaciones, me irritan las peleas; estoy totalmente a favor de un pueblo unido que lucha por una mejor vida, lucha por sus derechos; sin necesidad de violencia es posible levantarse y exigir lo que ya te pertenece y alguien quiere arrebatar, robar, o cambiar a su conveniencia.

"No quiero sangre en ningún lado, pero deseo que gane el pueblo..."

 Hablo de una multitud sin divisiones ni siglas, esto es algo verdaderamente profundo para mi, significa mucho el hecho de ver la unión que se está dando gracias a todas las eventualidades que han ido sucediendo. Es deprimente tener que llegar a casos extremos para ver unidad, pero si es necesario, qué bueno que todo eso esté pasando. ¡Y que siga!

miércoles, septiembre 04, 2013

La Última Morada

Un magisterio dividido, sin aparentes fuerzas para luchar, apático, siguiendo las órdenes que da el general, líderes sindicales que pactan con el patrón, sumisos ante lo que el ejecutivo dicte, no importa la educación ni la calidad de ésta y mucho menos la situación laboral del docente que encima de tener un salario bastante bajo, tiene que cargar con todas la reformas, parches y remiendos que se le hagan a las leyes que rigen a la educación, la cual está encaminada a un modelo privatizador de manera paulatina y, donde cada docente de su precario salario tendrá que modernizar su atmosfera de trabajo si no quiere quedarse a la zaga. Hacerle más agujeros al cinturón para poder conseguir sus propios equipos de cómputo para “modernizarse” y así estar a la altura de una “educación de calidad”. Será con recursos propios porque está prohibido pedirle dinero al padre de familia y esto para darle cumplimiento al artículo tercero constitucional que dice que la educación que imparta el estado será gratuita, más no así aquella educación que impartan los particulares.

La educación pública se irá asfixiando poco a poco, pues al no existir recursos económicos que garanticen la modernidad en la infraestructura física de todos los planteles del país, estos seguirán deteriorándose aún más y si de por si algunos ya son obsoletos con las reformas laborales y no educativas que realizan los legisladores, harán que la educación pública colapse. Ahí en esos momentos entrarán al rescate ¿Quiénes cree usted? Adivinó, en los momentos más críticos que están por venir, la iniciativa privada que ya se frota las manos, continuará como ya lo hace, desacreditando al actual magisterio como lo vemos a diario en las televisoras y en el momento oportuno asestará el golpe final y ofrecerá una alternativa para los mexicanos, tendrán instalaciones llamativas con una mejor infraestructura de la que actualmente tiene la escuela pública y todos aquellos padres que caigan en el juego llevarán a sus vástagos a la escuela privada. El cambio se realizará gradualmente, entrará así como lo hace la humedad, como el cáncer que va socavando la salud sin que el paciente se entere y cuando se dé cuenta del engaño será demasiado tarde, porque ya nada podrá salvar a la educación pública y el pueblo tendrá que pagar su propia educación.

Actualmente vemos a diario en la televisión la forma tan vil de algunos comunicadores como desacreditan al maestro, a esos compañeros que salieron a las calles a protestar en contra de una reforma que va en contra de los interese no sólo del magisterio, sino del pueblo mismo. Los grupos de poder saben bien las maneras de como enriquecerse aún más, saben que después del narcotráfico y de los hidrocarburos, donde más dinero se moverá es en la educación, sino, solo de usted una vueltecita por las actuales escuelas privadas y se dará cuenta del mundo de dinero que se mueve en torno a éstas, pues al entrar en éstas, se le cobra hasta por el aire que respira dentro del plantel y todo trámite a realizar tiene un costo económico. Y estos maestros que están en las calles, el gobierno los ve reptar, piensa que son una enorme serpiente y ellos, los de saco y corbata, los dueños de muchas empresas y del dinero, afilan sus garras de águila para dar el zarpazo final el cual ya se encuentra a la vuelta de la esquina, pues en el senado de la República se le están dando las últimas pinceladas a lo que será la última morada de la Educación Pública en México.

GILBERTO DORANTES ÁLVAREZ

domingo, septiembre 01, 2013

Nota a un Amigo

Sólo recuerda que no emitiré juicio alguno sobre ti justamente porque seamos diferentes o porque no coincidamos en criterios, no tengo derecho; pues, aunque hay momentos en los que no me agradan algunas ideas, actitudes y acciones tuyas, después las acepto porque yo también me equivoco, también yo tengo errores, también tú me has aceptado, las acepto porque eres mi amigo... mi hermano, porque te quiero.